El dilema del prisionero (para introducir el aprendizaje cooperativo en el aula)

El dilema del prisionero forma parte de la Teoría de Juegos y lo podemos utilizar para que los alumnos comprendan el funcionamiento del aprendizaje cooperativo en aula antes de aplicarlo de forma práctica. Así los alumnos podrán observar los beneficios que les puede reportar y la importancia de la confianza en los demás para alcanzar el éxito.

Este experimento fue realizado en enero de 1950 por Melvin Dresher y Merril Flood, y analizado por A.W.Tucker. Consiste en lo siguiente:

“Dos sospechosos son detenidos en las cercanías del lugar de un crimen y la policía comienza aplicar las técnicas de interrogatorio por separado. Cada uno de ellos tiene la posibilidad de elegir entre confesar acusando a su compañero o no hacerlo. Si ninguno confiesa, ambos pasarán un año en prisión acusados de tener un arma sin autorización. Si ambos confiesan y se acusan mutuamente, los dos irán a prisión, 10 años cada uno. Pero si solo uno confiesa y acusa a su compañero, al implicado le caerán 20 años y el acusador saldrá libre por colaborar con la policía”.

A partir de este enunciado, encontramos las siguientes posibilidades:
Que los dos acusen a su compañero y les caigan 10 años a cada uno.
Que uno acuse a su compañero y el otro no, por lo que el acusador saldrá libre y el acusado pasará 20 años en prisión.
Que ninguno acuse a su compañero, por lo que ambos pasarán en prisión un año.

Si solo tenemos en cuenta el interés personal (la competitividad), no dudaríamos en acusar a nuestro compañero para librarnos de la cárcel. Pero si pensamos que él seguramente hará lo mismo, el resultado será que ambos pasaremos 10 años a la sombra.

Pero si nos regimos por la cooperación y confiamos en que nuestro compañero piense como nosotros (de ahí la importancia de la confianza), optaremos por callar. De esta forma no nos libraremos de la cárcel, pero solo pasaremos un año entre rejas, un mal menor en comparación con los 10 de la primera opción.

Podemos usar este ejercicio en el aula para iniciar a los alumnos en el aprendizaje cooperativo. Para ello, expondremos la situación a la clase y elegiremos a dos alumnos para que, por separado, escojan qué harían. El resto del aula reflexionará sobre las respuestas que dan sus compañeros y verán qué opciones son mejores y cuál peores.

El experimento también se puede hacer escogiendo a dos alumnos que sean amigos, ya que así será más probable que decidan no inculpar al otro, ya que prima la relación de confianza y la búsqueda del bien común (ganar-ganar, que diría S. Covey).

El dilema del prisionero se muestra en este fragmento de la película ‘Una mente maravillosa’, en la que Nash (premio Nobel de Economía en 1994) desbarata las teorías clásicas de Adam Smith y prima el bien del grupo por encima de la competitividad como medio para alcanzar el éxito.

Para más información sobre el Dilema del prisionero, podéis leer este artículo.

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